¿Cuántas fases tiene la respiración?

Puraka (inhalación), recaka (pronuncia: rechaka exhalación), kumbhaka (retención): tres fases. Así contestan la mayoría de los manuales de pranayma, explicando después que hay dos tipos de kumbhaka: antara kumbhaka (interno, o sea con pulmones llenos) y bahya kumbhaka (externo, o sea con pulmones vacíos. 

Es verdad que tanto en antara kumbhaka como en bahya kumbhaka no estoy ni inhalando ni exhalando: pero ¿de verdad podemos pensar que son calidades diferentes de la misma fase de la respiración? 

Últimamente propongo a menudo a mis alumnos la práctica de la respiración yóguica consciente enlazando cada una de las fases con una estación del año. 

Puraka es la primavera. Es el momento en el cual percibes el prana que entra, la expansión de la vida, la carga energética, el don de existir. ¿Qué haces cuando después de un largo camino llegas en la cima de una montaña? Miras la vista, gozas de tu estado, cierras los ojos e… inspiras profundísimamente: puraka! 

Antara kumbhaka es el verano. Ya cargado de energías, cierras tus bandhas y gozas de la plenitud, pero al mismo tiempo te preparas a soltar, sabes que ya estás al máximo de energías. Como durante el verano los días empiezan a hacerse más cortos y hacía el final caen las primeras hojas y por la noche a veces necesitas mangas largas…

Así llega recaka. El otoño. Es el momento de vairagya, sueltas los bandhas sueltas tensiones y aceptas que todo, incluso la respiración misma es impermanente. Aceptas y la sueltas, acompañando el caer de las hojas ya muertas, acompañando tu cuerpo pranico hacía el silencio, asegurándote que tu exhalación sea completa, para que no quede nada, ningún residuo. Es el momento de la limpieza, del drenaje, del soltar. 

Finalmente el momento más duro, pero también el más intenso del ciclo respiratorio y de la vida estacional: bahya kumbhaka, el invierno. Es el estado de vacuidad, el silencio más profundo, inquietante a veces, pero el único que te permite escuchar profundamente a tu interior. Es una sensación de muerte aparente, donde percibes más claramente la necesidad de prana, de aliento, de vida. Como en una campo nevado sabes que bajo el silencio aparente de la manta de nieve hay vida lista para explotar una vez más, así en el bahya kumbhaka sabes que pronto llegará un nuevo recaka, una nueva vida, un nuevo ciclo. 

Si el verano y el invierno no son lo mismo, entonces tampoco lo son antara kumbhaka y bahya kumbhaka. Son ambos momentos de inercia (tamas) pero su calidad intrínseca es profundamente diferente. 

Las fases de la respiración no son tres, son cuatro: como las estaciones, las fases de la luna, lo punto cardinales. 

Decía María la Judía: El uno se hace dos, los dos se hacen tres, y por medio del tercero el cuarto cumple la unidad. 

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